Ponte de pie en la oficina

1) Sea consciente de sus habilidades

¿Cómo quieres que los demás se den cuenta de tu valía si tú mismo no estás demasiado convencido? No tengas miedo de felicitarte cuando completes las tareas que te han sido asignadas y haz balance periódicamente de las ideas y soluciones que has podido proponer. Otros no son necesariamente mejores que tú, ¡simplemente saben cómo brillar mejor!

No dudes en ir frente al espejo para repetir "Hago bien mi trabajo, he realizado numerosas tareas ..."

2) Deja el anonimato

Abandonado en medio deespacio abierto o escondido junto a la puerta de entrada, tu escritorio es casi invisible y tú ... ¡incluso menos! Eres un estudiante diligente y nunca llegas tarde, pero nada más. Para salir de esta situación, ¡hazte notar! Durante los refrigerios (jubilaciones, fiestas de fin de año, lanzamiento de un nuevo producto ...) intenta acercarte a los distintos superiores:

- discutir con ellos las prácticas con las que está lidiando en ese momento y conocer los puestos disponibles en los demás sectores de su empresa.

- infórmeles de sus proyectos futuros y de sus ambiciones ... cuando haya alguien a quien promocionar, ¡se acordarán de usted!

- No dudes en comentar las novedades del momento. ¡Atención! No estamos hablando de chismes de escritorio, sino de información útil para su empresa: ese nuevo producto que está a punto de ser lanzado por cierta empresa japonesa, la última forma de trabajar estadounidense que parece ser realmente efectiva ...

3) Demuestra que tienes iniciativa.

- Reemplazar el término problema con solución, tus superiores te lo agradecerán! Si surge una situación complicada, piensa en una posible solución y no olvides proponerla a los demás. Será incluso mejor si puedes proponer más de una solución: quien se enfrente a ti tendrá la posibilidad de elegir, y demostrarás que has pensado seriamente en el asunto.

- Cuando no esté en el trabajo, utilice parte de su tiempo para encontrar información útil o ideas innovadoras que pueda aprovechar en la oficina. Para ello, navegue por Internet, lea la prensa especializada y converse con personas que trabajan en la misma industria que usted.

- Máxima reactividad: si su jefe le confía una tarea, haga el esfuerzo de completarla lo más rápido posible; si están buscando a alguien para un nuevo proyecto, hazte voluntario ...

4) Participa en reuniones

¡Deja de garabatear en tu bloc de notas y pretender seguir tu mente en lugar de pensar en el próximo fin de semana con tu novio! A partir de ahora, la contraseña es inter-ter-ve-ni-re, obviamente por cierto.

- Antes de la reunión, comunique la agenda y busque información sobre los temas que se abordarán.

- Si tienes una propuesta que hacer, no solo se la susurres a quienes te rodean, sino que déjala clara frente a todos.

- Para argumentar sus propuestas, proporcione estadísticas y porcentajes obtenidos de fuentes confiables y proponga enviarlos a todos por correo electrónico después de la reunión.

5) Deja rastros

- ¡Encontraste LA solución para conseguir ese contrato, pero no hay pruebas y tu jefe se lleva todo el mérito! Cuando se encuentre con él en el ascensor, dígale sutilmente: "Me alegra ver que apreció mis ideas para el contrato XYZ, había leído un artículo al respecto en el New York Times ..."

- ¿Tienes muchas ideas que proponer? Haga una lista detallada y envíela por correo electrónico a su jefe. ¿No te responde? Pregúntele si ha recibido sus propuestas, nuevamente por correo electrónico ...

Básicamente, cuando propones algo tienes que dejar evidencia tangible que claramente pueda llevarte a ti.

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