Cabalgatas

Mil facetas

La equitación es un deporte aparte, ya que une dos entidades: un hombre y un caballo, el jinete y su animal. Uno no puede existir sin el otro y viceversa. Esta disciplina requiere un conocimiento perfecto del caballo y un profundo respeto por él: montar no solo significa hacer deporte, sino también hacer equipo con el animal. Todo esto le da a la equitación una dimensión particular.

La equitación consta de muchas disciplinas, entre las que se encuentran la doma (o entrenamiento), los combates, la resistencia ecuestre, el salto, los saltos, el horse-ball, el polo ...

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Un bienestar fisico

Contrariamente a la creencia popular, ¡montar a caballo no es el caballo que lo hace todo! Montar requiere un esfuerzo muscular considerable en la espalda y los abdominales, especialmente cuando se está sentado en la silla (paso, galope, trote sentado), y también fortalece los músculos de las piernas (muslos, pantorrillas) y glúteos cuando se corre al trote. En la equitación tradicional, y especialmente en la doma, se presta especial atención a la postura de la espalda y los hombros, por lo que se adquiere el hábito de adoptar una posición correcta del torso.

El gasto energético es bastante variable. En los paseos por el campo se queman pocas calorías porque el esfuerzo físico no es muy importante, mientras que si haces una carrera de obstáculos o un ejercicio de doma, el trabajo muscular se intensifica y puedes quemar entre 350 y 600 kcal por hora!

Disciplina acrobática, la equitación desarrolla el sentido del equilibrio y mejora la coordinación motora. Si se practica con regularidad y durante un cierto período de tiempo, también fortalece los músculos del corazón y mejora la capacidad respiratoria.

De las virtudes psicológicas

¡Montar no solo es bueno para el cuerpo sino también para el espíritu! En primer lugar, montar a caballo nos enseña a superar los miedos, a mantener la calma ante los problemas, a ganarnos la autoestima. El caballo puede ser impredecible, por lo que hay que aprender a afrontar cualquier situación con mucha frialdad.

Esta disciplina requiere cualidades sólidas que incluyen rigor, perseverancia, capacidad de concentración y amor por las dificultades. Realizado al aire libre y en contacto con elementos naturales, es uno de los deportes que mejor garantiza la relajación y la evasión.

Algunas precauciones a tomar

Montar a caballo no es como dar un paseo, es una actividad que conlleva riesgos que no deben subestimarse. A continuación se ofrecen algunos consejos:

- Toma cursos. No se pueden improvisar jinetes, hay profesionales que pueden enseñarte las posiciones correctas, los gestos correctos, los buenos hábitos de conducción sin correr riesgos.

- Calentamiento. ¡Haz un poco de movimiento, salta y estira tus músculos antes de subirte a tu corcel!

- Si padece lumbalgia o malformaciones en la columna, si está embarazada o es alérgico al pelo de animal, si padece osteoporosis, evite montar a caballo.

- Reciba una dosis de refuerzo de las vacunas, especialmente contra el tétanos.

- ¡Ponte el casco, es imprescindible!

Para información: Federación Italiana de Deportes Ecuestres www.fise.it

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